Seminario de posgrado “memoria cultural y feminismos”

febrero-junio 2021


Del lunes 15 de febrero al lunes 7 de junio de 2021, a lo largo de dieciséis semanas de lo que en la UNAM se llama el semestre par, tuvo lugar en sesiones semanales de dos horas el seminario de posgrado “Memoria cultural y feminismos” que coordiné y co-impartí. En él participaron diecisiete estudiantes -de maestría y doctorado, de la UNAM y otras instituciones de educación superior, registrades oficialmente y oyentes- así como ocho colegas -Álex Hincapié, Sandra Lorenzano, Martín de Mauro, Natalia de Marinis, Adriana Salazar, Joaquín Barriendos, Santiago Insausti y Luz Maceira- que de manera comprometida y brillante nos compartieron distintos acercamientos disciplinares y temáticos a la relación entre memoria cultural y feminismos en Latinoamérica. Vaya a todes elles, estudiantes y docentes invitades, mi más sincero agradecimiento. Han convertido a este en un lugar para pensar críticamente, imaginar otros mundos y subjetividades posibles y disfrutar.

Ahora, y desde marzo de 2020, todas nuestras interacciones -incluidas las que se producen en las aulas presenciales o virtuales- se han visto profundamente afectadas, para lo malo y para lo bueno, por la pandemia de SARS-CoV-2. Quisiera haber llevado a cabo el ejercicio que le propuse al grupo del semestre 2021-II con los dos grupos de 2020. No fue posible. Solo en los pasados meses, y atenuada en cierto sentido la perplejidad inicial, pudimos armar un ensayo visual colectivo en el que reflexionar sobre dos dimensiones ligadas al tema principal del seminario: la relaciones, por un lado, entre memoria y feminismos, y por el otro entre memoria y pandemia. A ellos tres, grupos del 2020-II, 2021-I y 2021-II, dedicamos este trabajo; nuestras sesiones los lunes a lo largo de año y medio hicieron de esta emergencia sanitaria una experiencia más llevadera.

Helena López
CIEG-UNAM



memoria/feminismos




Autora: Daniella Trujillo Ospina
Estudiante de maestría en Estudios Latinoamericanos, UNAM
Lugar: Cali, Valle del Cauca
Título: Cali. Digna y rebelde.

El cuerpo se mueve, se moviliza. El calor de una ciudad tropical y sus palmeras que se ondean mientras la multitud sale unida a pisar la calle. El cuerpo que siente a otros cuerpos moverse y agitarse tras las voces de aliento y de cambio. Un pueblo que ha dejado muertos en sus calles, sus barrios y sus cuadras. Una oleada de música que acompaña la rebeldía y el descontento colectivo. La calle Quinta en llamas, las almas en llamas.



Helena López
CIEG-UNAM

“Tratamos entonces de vincular esferas que normalmente se analizan de manera separada: economía, formas de acumulación y sexualidades, orden de género, constitución de la nación, experiencia corporal”.

Descolonizando nuestros feminismos, abriendo la mirada. Presentación de la red de feminismos descoloniales.

Rosalva Aída Hernández, Sylvia Marcos, Márgara Millán, Mariana Favela, Verónica Renata López Nájera, Aura Cumes, Mariana Mora, Meztli Yoalli Rodríguez, Óscar González, Ana Valadez.

“…el género es una forma primaria de relaciones significantes de poder”

El género: una categoría útil para el análisis histórico.

Joan W. Scott



Milagros Karina Garduño Guzmán
Maestría en Estudios Latinoamericanos, UNAM

Fue la primera vez que mi hija- a la derecha- que, en ese momento tenía 9 años, participó en una marcha y lo hizo justamente en este acto de protesta en el que la exigencia era el de “Ni una asesinada más” en México.

Este recuerdo sintetiza el contexto en el que ella está creciendo y en el que se está formando. Un contexto en el que, por nuestra condición particular – su mamá es madre soltera, vivimos en una región periferizada del Estado de México y somos mujeres viviendo “solas” en esa zona- le llevará a construir una memoria que, a su corta edad, ya tiene registradas las palabras “desaparecida” y “asesinada”, así como el miedo a que caminemos solas en la noche por las calles, pero también el entendimiento de que, como mujeres, no podemos normalizar el vivir con miedo y que debemos alzar nuestra voz y luchar, con nuestros medios y posibilidades, por nuestra libertad.


Marcha del 8M del 2020, CDMX


Por eso, ese día iba muy emocionada de participar y más porque se aprendió la versión feminista de la canción Mi muñeca me habló de 31 Minutos, lo que me hace pensar que la memoria de su niñez articulará los contenidos culturales que son adecuados para su edad con el conocimiento terrible del contexto en el que vivimos nosotras en particular y las mujeres en México en general. Me pregunto ¿cómo reconstruirá estos recuerdos de su niñez cuando sea una mujer adulta? Cuando yo era niña no era pensable que las mujeres se organizaran y que las niñas participaran en actos políticos, pero tampoco las desapariciones y los asesinatos de mujeres tenían la magnitud que tienen ahora.


Avenida División del Norte, CdMx, 2021




Autora: Regla Ismaray Cabreja Piedra
Doctoranda en Comunicación por la Universidad de Sevilla. Investigadora visitante (modalidad virtual) en el CIEG, UNAM.
Título: “No ni na'h!”
Lugar: Sevilla, España.

“No ni na” grita la gente en las calles como triple negación ante la exigencia de una realidad que reclama cambios. Y son momentos de cambios, no sólo condicionados por la fatalidad de un virus que ha acechado cuerpos inocentes, sino también necesarios ante un panorama de revuelto por un contexto político, económico y social que va dejando atrás a la gente. La ciudad se retuerce poco a poco en medio de una crisis que complejiza las desigualdades sociales. Hay gente que duerme en las calles, hay mujeres asesinadas por sus parejas, hay familias sin empleo, hay inmigrantes sin ayuda que vieron coincidir su presente de búsqueda de mejores condiciones de vida con el caos generado por una crisis sanitaria mundial. Pero la ciudad no se calla, no se rinde, porque ante todo se vive la fortuna de estar vivos. Gitanos, payos, la música, los toros, el fútbol, todo confluye en medio de un reclamo por reafirmar identidades diversas en un contexto vivificantemente plural. ¿Sevilla tiene un color especial? No ni na'h!.



Autora: Leticia Sánchez García, Doctoranda en Antropología, CIESAS-CDMX
Título: Bordando justicia
Lugar: Oaxaca, México
Fecha: mayo de 2019

Descripción: frente a la Parroquia de Santa María Ixcotel, Oaxaca, colectivas feministas convocaron a la elaboración de bordados con los nombres de mujeres y niñas víctimas de feminicidio registrados en 2018 y hasta mayo de 2019. Agujas, estambre y tela podía llevar quien asistiera, aunque también los proporcionaron para quienes por algún “despiste” los olvidamos. Guadalupe fue víctima de feminicidio en el año 2018.





Autora: Leticia Sánchez García, Doctoranda en Antropología, CIESAS-CDMX
Título: Justicia por Lesvy, por todas
Lugar: CDMX, México
Fecha: octubre de 2019

Descripción: el día de la sentencia para el feminicida de Lesvy Berlín Osorio, colectivas feministas, madres en resistencia, así como integrantes de la sociedad civil organizada se apropiaron del alambrado que separa los juzgados del Reclusorio oriente del exterior. Rostros en vida con nombres de mujeres víctimas de feminicidio, cartulinas con la leyenda ¡Ni una más! y cruces rosas, son algunos símbolos que acompañaron la demanda de justicia.


Marcha del 8M del 2020, CDMX




Nely Maldonado Escoto – Doctoranda en Estudios Latinoamericanos, UNAM.

Los mapas son ficciones. Ficciones que suelen consagrar visiones del mundo; y también ficciones que –otras veces– emergen para poner en quiebre lo que ya habíamos aceptado (imaginado) como cierto. Como modelos que construyen formas de pensar el espacio que ocupamos en la Tierra, los mapas pueden ser leídos también temporalmente: si los observamos con cuidado, podemos notar cómo ha cambiado la manera de imaginar las figuras y contornos; los tamaños, los arribas, abajos, los lindes y precipicios. El territorio donde nací se nos presentaba a los infantes como un espacio fácilmente dibujable: México era un cuerno de la abundancia. ¿Qué abunda en este cuerno?, me pregunto todavía hoy cuando regreso a este mapa colectivamente imaginado (es decir, vuelto imagen) con mis estudiantes en 2014, en un momento en que la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa nos impedía dibujar de otro modo nuestras propias siluetas.






Autor: Óscar Daniel Prado Ramírez
Maestrante en Estudios Latinoamericanos, UNAM
Título: “Cuna de machos”.

Reseña: Durante las movilizaciones por justicia que se registraron a partir de marzo del 2020, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, por parte de un fortalecido movimiento feminista, figuraron los escraches como estrategia de señalamiento de sectores y personas relacionadas con casos de violación y acoso hacia las mujeres universitarias. Dichos escraches (que recuerdan las movilizaciones de la Argentina pos dictatorial) tuvieron el efecto de focalizar la atención en ciertos académicos envueltos en denuncias sexuales de todo tipo por parte de la comunidad de estudiantas. La foto fue tomada después de una concentración feminista en la entrada de la Facultad de Derecho de la UNAM, donde el movimiento escrachó esas otras memorias subalternizadas, las que pasan por el género, las de mujeres anuladas, violentadas e invisibilizadas por un sector patriarcal universitario, por una práctica masculinizada que malversa la práctica jurídica, denunciada en algunas paredes de tal recinto, donde se leía “VIOLADORES. Aquí se enseña a defender violadores y feminicidas”, “Fuera machos”. Estas otras memorias -en el centro de esta imagen- se enfrentan de manera frontal a las memorias oficiales, las que imponen un lema tan contradictorio a todas luces, como el de “CASA DE LA LIBERTAD”, emplazado en un monumento a la entrada a dicho colegio como símbolo de poder. Esas otras memorias, las feministas, revisten una crítica frontal, que deconstruye y desarma a través del escrache (enmarcada por una prenda tirada en el piso, algunos rostros de mujeres y de hombres) un discurso oficialista, a través del lema “CUNA D MACHOS”.







Autora: Vania Sosa Rios. Maestría en Estudios Latinoamericanos, UNAM
Lugar: Barrio Santa Lucía, San Cristóbal de las Casas, Chiapas
Título: “No se va a caer”

Las paredes gritan por aquellas que no podrán volver a ser escuchadas, en las calles llaman a no bajar la guardia, alientan la lucha, una lucha que a veces se siente perdida… se han vuelto parte del paisaje urbano, los pobladores se han acostumbrado a ellas, siguen con sus vidas, a veces apáticos, en otras con indignación, no se sabe si es por la “vandalización” al espacio o por legítima rabia por la violencia cotidiana. En cambio, para una viajera ocasional, es un símbolo de resistencia y motivación… cada calle susurra “No estás sola”, “No se va a caer, hay que prenderle fuego”… es un abrazo cálido ante una ciudad fría y en ocasiones indiferente, el fuego se siente y ya no se puede apagar…



Autora: Marcela Villalobos
Lugar: Teatro Juárez, Guanajuato, Guanajuato
Título: “Caravana por nuestrxs desaparecidxs”

El Teatro Juárez ha sido el espacio donde la cultura, el arte y la presentación de grandes obras y películas ha tenido lugar. Desde el año pasado también ha sido punto de encuentro para familiares que buscan a sus seres queridos desaparecidos: primero con un plantón en julio de 2020 por el reclamo ante la designación del Comisionado Estatal de Búsqueda por no cumplir con el perfil requerido para el cargo; el segundo plantón se dio en marzo de 2021, cuando la Fiscalía General de Justicia de Guanajuato no atendió el llamado de #SinLasFamiliasNO para la exhumación de cuerpos en fosas clandestinas. El 10 de mayo el Teatro fue nuevamente testigo de los dolores que se unieron, ahora con la Caravana Internacional de Búsqueda de Personas. En el día de las madres, mujeres que buscan a sus hijas e hijos marcharon hasta llegar al Teatro, donde expusieron las lonas con fotografías de sus seres queridos desaparecidos, gritaron consignas y gritaron al Estado la exigencia de justicia. En el país de las más de 80 mil personas desaparecidas, no nos detendremos hasta que haya verdad, memoria y justicia.












memoria/pandemia






Helena López
CIEG-UNAM


https://www.freeimages.com/es/photo/green-stones-1397549
Lo contrario de esto: la memoria de las algas.




Autora: Daniella Trujillo Ospina
Estudiante de maestría en Estudios Latinoamericanos UNAM
Lugar: Páramo de Las Hermosas, Valle del Cauca
Fecha: 2019
Título: El comienzo del sueño

Allá arriba, le pedí algo a la Laguna Negra. A veces la recuerdo en mis pensamientos porque sé que me escuchó. Me gusta recordarla en su inmenso silencio y sabiduría, bajo una increíble neblina. Dicen que los indígenas le adoraban. Yo la respeto y a veces la pienso. Estoy viviendo el sueño.



Título: “Desde la Giralda… la soledad de una ciudad encendida”
Autora: Regla Ismaray Cabreja Piedra Doctoranda en Comunicación por la Universidad de Sevilla. Investigadora visitante (modalidad virtual) en el CIEG, UNAM.
Lugar: Sevilla, España.

Una pandemia ha removido el mundo. Se hace de noche, y pese a los efectos de la crisis que ha dejado, Sevilla no duerme, sus luces permanecen intactas y siempre se enciende a la misma hora con el apacible movimiento de la gente. La historia de la ciudad borbollea vibrante con el andar de transeúntes por sus rincones. Sevilla luce más sola, menos transitada, más descansada del caos… Sólo la Giralda es testigo de que, aun así, la ciudad nunca se apaga.









Título: Memorias de viaje. Fotografía tomada en Lima, Perú en 2019.
Autora: Milagros Karina Garduño Guzmán
Maestría en Estudios Latinoamericanos, UNAM

Recordar los viajes sin cubrebocas, solamente preocuparse por aguantar la respiración mientras se cruza el puente de los suspiros para que la magia de un deseo se haga realidad. Abajo, espera Chabuca Granda y la Alameda.





La eternidad y una noche
(Santa María, Morelos - junio 2020)
Nely Maldonado Escoto - Doctoranda en Estudios Latinoamericanos, UNAM

La cotidianidad se detiene. La prisa, el estruendo, el agotador contacto con la gente: no hay más. Queda el silencio; los ojos extrañados de no ver decenas de pares de ojos que devuelvan la mirada. Queda el pasmo, la incertidumbre. Y queda, también, la cotidianidad que no se ha detenido, pero que no daba tiempo mirar. Queda el susurro de los pétalos abriéndose de noche, dejándose mirar sólo unas horas. Queda la sorpresa de mirar flores que sólo se expanden una vez, que se besan y acompañan sólo una —pero eterna—oscuridad. La vida sigue.




Título: Lo que la pandemia no se llevó
Autor: Óscar Daniel Prado Ramírez
Maestrante en Estudios Latinoamericanos UNAM

Reseña: La pandemia del COVID 19 ha implicado para el mundo social una serie de rupturas, discontinuidades sin precedentes que han terminado por trastornar las memorias propias de una vida moderna. Uno de los momentos donde esto fue más visible, fue durante las fiestas navideñas. Si bien la gente trató de vivir esta época lo más normal que pudieron una cosa fue clara, la Navidad que habíamos conocido, al menos hasta el 2020 no fue la misma, empezando por la cercanía personal que supone el abrazo navideño cuasi universal, pasando por la convivencia de verdaderos conglomerados familiares que se daban cita uno muy cerca del otro, a comer, cenar y beber, todas y todos haciendo gala de un desborde de afectos. Una cosa que me sirvió es pensar que esas luces (en la imagen) a pesar de un duro año de pandemia no estaban apagadas, que después de la gran tormenta pandémica seguramente vendrían navidades y fiestas familiares igual de cercanas que antes de 2020. Así la Navidad 2020, supuso una seria discontinuidad a las navidades pasadas -y quién sabe si futuras- pero algo permaneció resistiendo, aferrándose al mundo como lo conocimos. La imagen muestra varias luces navideñas encendidas tras un escaparate de una tienda cerrada en una calle céntrica de Bremen, Alemania, otrora llena de bullicio, gente y comercio. Dicha imagen evoca una Navidad cercada por una distancia material y social, tan propia de la pandemia, pero no enteramente suspendida ni muerta. Aunque hay en la imagen una soledad que abruma la época de fin de año, sin embargo hay algunas siluetas humanas que evocan cierta continuidad en el movimiento social, si bien un tanto velado y de baja intensidad, no completamente inexistente.








Título: Reflexiones pandémicas
Autor: Vania Sosa Rios. Programa de Posgrado en Estudios Latinoamericanos UNAM
Benque Viejo del Carmen, Belice. Enero 2020

Las cabañuelas anunciaban lo que se avecinaba… la lluvia llegó disolviendo el bello escenario, las flores cayeron una a una evidenciando lo inevitable... al caer la tarde, las palabras, los rumores y actitudes antes dejadas de lado hicieron presencia… alejarse y evitar contacto fue la mejor opción… la pandemia y la distancia trajeron tardes de reflexión, las múltiples charlas con amigas me hicieron comprender que fue lo mejor, ¿ cómo mirar a otro lado ante actitudes en las que se naturaliza la violencia patriarcal?
Estar en casa ante un escenario incierto ha dejado tiempo para la construcción de lazos más cercanos, cálidos, más humanos. En estos tiempos tan extraños lo único que nos queda es estar cerca de quienes amamos, con quienes compartimos, al final del día, lo importante son las personas.



Omar Velasco Ortiz
PPEL-UNAM
Nuestro pueblo

Cada diciembre en un pequeño pueblo de apenas 150 habitantes, ubicado en la mixteca oaxaqueña en el Municipio de Santiago Tillo, nos reunimos para “la fiesta” lxs hijxs y lxs nietxs de lxs abuelxs que hace varias décadas migraron a la Ciudad de México en búsqueda de una mejor vida.

La fiesta de diciembre, como actividad de convivencia y de reencuentro de los habitantes del pueblo y de la gente del pueblo que vive en la ciudad, es una tradición relativamente reciente. No tendrá más de 30 o 35 años. Pero ha sido parte central en la conformación de identidad de toda una generación que no ha nacido ni vive en esa comunidad, pero que se sabe y siente parte de ella.




San Mateo Yucucuy, Oaxaca

Este año la fiesta no pudo ser. Aunque algunas pocas personas pudieron estarse en su casa del pueblo; la mayoría de nosotros quedamos a la espera del momento en que la pandemia nos permitiera visitar nuestra tierra y a nuestra gente.

El recuerdo de tranquilidad, de refugio, la sensación de estar resguardado en casa, que muchos sentimos al visitar San Mateo ha generado en muchos de los que vivimos en la ciudad la esperanzadora idea de que cuando todo esto pase podremos, aunque sea por unos días, volver a habitar nuestro pueblo.



Autora: Leticia Sánchez García, Doctoranda en Antropología, CIESAS-CDMX
Título: Qué viva el amor, aún con pandemia
Lugar: CDMX, México (vía online) Fecha: mayo de 2019

Descripción: La pandemia nos llevó a cancelar planes académicos, personales y laborales, por mencionar algunos; muchos de ellos definirían nuestras trayectorias de vida. De un momento a otro nos enfrentamos al encierro y, con ello, a la falta de certeza sobre aquello que habíamos planeado y esperábamos con tanto anhelo.

El 14 de febrero de 2021, Ámbar Paz y Juan Rodríguez contrajeron matrimonio en una celebración que fue muy distinta a lo planeado inicialmente. De pasar a efectuar su boda en el extranjero, se enteraron de que podrían concretar su plan en un jardín de la Ciudad de México. Con premura se prepararon. El día del evento fueron acompañados por pocos integrantes de su familia y amistades, usaron cubre bocas y sana distancia atendiendo el performance que ha dado lugar las medidas de cuidado para prevenir el contagio del virus Covid-19.

Profesoras, amistades y familiares participamos en la celebración virtualmente. Le agradecimos que aún con el panorama que vivíamos, nos compartiera un momento de felicidad y amor que, después de mucho tiempo, para algunas personas, representó un hito de esperanza.