¡Es ley!
El aborto legal en Argentina, un punto de partida

Alejandra M. Zani1
30.12.2020

      Desde hace días que lxs pibxs no duermen. Organizan, urden y tejen con persistencia todo lo necesario para garantizar los cuidados durante la vigilia del 29 de diciembre en un fin de año en el que la pandemia por la Covid-19 parece recrudecer. Desde que la votación por la Interrupción Legal del Embarazo pasó la Cámara Baja el 11 de diciembre a la mañana, los rumores se expandieron: que la ley no se votaría este año, que se incumpliría la promesa de campaña que el presidente Alberto Fernández hizo en 2019, que los números no daban para su aprobación y que la ley volvería a la Cámara de Diputados. Pero esto cambió cuando la presidenta del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, anunció que el debate comenzaría a las 16 horas del día previsto y que la jornada de votación se extendería hasta la mañana siguiente. El momento es ahora: hoy se vota.


      Desde las 14 horas, distintas organizaciones feministas y personas autoconvocadas comienzan a reunirse en distintos puntos del país. El clima es optimista y el entusiasmo se palpa en las sonrisas. Hace días que se habla del 50/50, del cabeza a cabeza en el famoso “poroteo”, como le decimos en Argentina al recuento de votos en ambas Cámaras. Nina Brugo también se prepara. “No pongo las manos en el fuego. Si bien desde la Campaña2 comunicamos con optimismo, no podemos saber si la ley saldrá o no, los números están muy ajustados”, comenta la abogada, militante y una de las “históricas”, esas feministas que formaron parte de la base del movimiento de mujeres argentino que viene impulsando la ampliación de nuestros derechos desde los años ochenta. Digo mujeres porque, treinta años atrás, las lesbianas, trans, travestis, personas intersex y no binarias no tenían lugar en el discurso social como lo tienen hoy. Otro terreno ganado.

Foto: Dana Cartannilica


      Nina es una de las redactoras del proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito que se formó en 2005 al calor del XVIII Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) realizado en Rosario en el año 2003 y en el XIX ENM desarrollado en Mendoza en el 2004. Y no solo eso, sino que desde 1986, cuando fue a su primer ENM, nunca se perdió uno de los Encuentros. Este año, la racha de asistencias se vio interrumpida debido a la pandemia y a las medidas gubernamentales para implementar los cuidados necesarios y frenar la expansión del virus, llegando a alcanzar los 230 días de cuarentena en Argentina. “El 2020 fue un año muy complejo y hemos sido muy respetuosas de las medidas. No hicimos muchas actividades en la calle y casi no salimos hasta que se pasó de ASPO3 a DISPO4”.





1 Becaria doctoral en Estudios de Género (CONICET/UBA). Forma parte de los grupos de investigación UBACyT 2020/2021: “Discursos y prácticas en/desde las Políticas Públicas en la Argentina reciente. Estudios de intervención/investigación con perspectiva de género(s) y feminismo(s)” dirigido por la Dra. Marcela País Andrade, CONICET/UBA y del área de género en las artes y las humanidades coordinado por la Dra. Helena López, del Latin American Interdisciplinary Gender Network (UNAM/Universidad de Yale).
2 En esta nota nos referiremos a la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito como “la Campaña” ya que es la única campaña de la que hablaremos en este artículo.
3 Medida excepcional tomada por el gobierno argentino frente al avance crítico de la Covid-19 a la que se llamó etapa de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio.
4 Etapa de Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio en la que se encuentra gran parte del país en la actualidad.




      Hacia fines de los ochenta, las pioneras de la lucha por los derechos de las mujeres comenzaron a organizarse en agrupaciones y comisiones. Quince años atrás, en 2005, se fundó la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito en Argentina. Pero el proyecto de Ley por la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) fue tratado por primera vez en nuestro país en el gobierno neoliberal de Mauricio Macri en 2018. En su primera vuelta, recibió media sanción en la Cámara Baja pero no logró pasar el Senado. Aun así, las sesiones públicas y transmitidas por streaming por las que pasaron más de 800 voces devinieron tanto en un espacio de enseñanza para las generaciones jóvenes que por primera vez tuvieron acceso al minuto-a-minuto de la votación de la ley (y al conocimiento de los nombres y rostros responsables en cada una de las cámaras), así como en un nuevo tema de discusión que se imponía en la agenda mediática con una fuerza sin precedentes que continúa hasta hoy.

      Para Mavi Mateu, militante por el aborto legal desde hace quince años y parte de la comisión de autocuidado de la Campaña, a pesar de que del 2018 a esta parte la despenalización social del aborto fue finalmente lograda, este año también tuvo una contracara de avance conservador. “Se ha instalado muy fuerte la idea del miti-miti, de que los antiderechos celestes y la marea verde son lo mismo, y creo que se les ha dado mayor lugar organizativo y político a un sector mucho más violento y que va en contra de un derecho y obliga a las personas con capacidad de gestar a tener maternidades forzadas”. Mavi cuenta que el 2020 dejó algo en claro: la oposición, el Estado y las instituciones ponen a prueba, todo el tiempo, la capacidad de resistencia que tienen las feministas. “A veces pareciera que la movilización en la calle aparece por generación espontánea cuando, en realidad, hay muchísimo trabajo detrás, mucho cuerpo puesto, y todes nosotres resistiendo sudestadas, 35 grados de calor, temperaturas bajo cero, y aun así estamos ahí con una resistencia mental y física que cansa mucho”. El resto lo cuentan las calles.



De la salud (no) reproductiva a la libertad sexual

      Si bien el debate por el aborto legal en Argentina amplió el horizonte para pensar en términos de salud púbica y prevención del embarazo no deseado, su masivización permitió desbordar las fronteras de estos discursos para adentrarse en las narrativas del deseo. Esto se vio fuertemente en la consigna “la maternidad será deseada o no será” y en la reivindicación de la educación sexual integral (ESI) en los colegios, “profundizando los debates sobre sexualidades, corporalidades, vínculos y afectos que desplazaron la cuestión de modo también radical”, como expone Verónica Gago en su libro La potencia feminista o el deseo de cambiarlo todo.

      Como lo expresa Gago, las consignas variaron desde 2018 y ya no solo se reivindica al aborto en el hospital sino “en cualquier lugar”, como lo vienen practicando en redes autónomas Las Socorristas5, o ampliando la idea de que la educación sexual no es solo para decidir, sino también para descubrir, y el aborto legal no es solo para no morir, sino para decidir. A partir de estas modificaciones discursivas, las personas gestantes recuperan la agencia sobre sus cuerpos individuales.

      En este sentido, cabe recordar las palabras que en 2018, en ocasión del debate en la Cámara Alta, dijera el ex-Senador Fernando “Pino” Solanas (1936-2020): “Hablo en nombre de una Argentina que quiere acabar con todos los miedos y que no quiere una juventud reprimida. Ahí está esa gloriosa juventud en las calles: una oleada verde de chicas que está luchando por el reconocimiento igualitario de sus derechos. Por qué tenemos miedo de decir el derecho a gozar, de la vida, y de sus cuerpos. Lamento profundamente que en todos los debates que he escuchado hubo un gran ausente: la mujer”.

      Pero otra memoria se hace presente con fuerza esta noche. Se trata de Dora Coledesky, abogada y militante feminista, obrera textil y fundadora de la Campaña. Nina Brugo no quiere dejarla afuera de la fiesta verde que la llenaría de orgullo una vez más y rememora el histórico mail que Dora les envió la noche antes de fallecer. “En ese mail ella nos advertía, nos decía ‘ojo, compañeras, el aborto no es solamente la interrupción del embarazo, sino que es nuestra autonomía, nuestra libertad y nuestra dignidad’. Y yo agrego, también, el aborto es nuestra libertad sexual, porque a nosotras no nos quieren libres. Nunca nos quisieron libres”. Una libertad sexual que pide ser entendida como uno de nuestros derechos fundamentales, ya que como rescata Nina, el actual gobierno nacional se comprometió con el tratamiento del aborto no solo desde el punto de vista de la salud, sino también de los derechos humanos.


Foto: Dana Cartannilica





5Socorristas en Red es una articulación de colectivas de Argentina que brindan información -siguiendo los protocolos de la Organización Mundial de la Salud- y acompañan a mujeres y a otras personas con capacidad de gestar que han decidido interrumpir embarazos inviables para ese momento de sus vidas. Para que lo hagan de manera segura y cuidada.




      En la legislación argentina, desde 1921 el aborto aun es un delito, excepto cuando está contemplado en las causales de no punibilidad del Código Penal (estas causales son por violación o por riesgo de vida de la persona gestante). En un artículo pionero publicado por Diana Maffía titulado Aborto no punible, ¿qué dice la ley?, la filósofa e investigadora en el Instituto Interdisciplinario de Género expone que aun así, “este amparo legal es cercenado, empujando a las mujeres que tienen derecho a practicar una interrupción legal de su embarazo a hacerlo en condiciones de clandestinidad e inseguridad”. Siguiendo a Maffía, con esta conducta se afectan derechos muy básicos como el derecho a la justicia y el derecho a la igualdad. Pero el proyecto de ley que se vota esta noche en el Senado amplía las fronteras de este derecho estableciendo que el acceso al aborto debe ser garantizado en un plazo de diez días a partir de que se lo solicite, y es legal hasta la semana 14 de embarazo.



Aborto legal para todxs por igual

      Según un informe sobre la criminalización del aborto presentado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), en Argentina un total de 1.532 mujeres afrontan causas penales por aborto y 37 por eventos obstétricos criminalizados en 17 provincias argentinas. Lourdes Polo Budzovsky es co-coordinadora de Jóvenes Católicas por el Derecho a Decidir Argentina y es chaqueña6. “Mi provincia tiene un alto índice de embarazo adolescente. Entre 2014 y 2018 se quintuplicaron los casos de atención por violencia sexual en niñas y adolescentes y en 2017 registró más de 1500 egresos hospitalarios por aborto. Muchas organizaciones feministas vienen trabajando en la promoción del Protocolo ILE como también en difundir acerca de lo que implica la violencia sexual y reproductiva. Pero sin lugar a dudas es el Estado el que debe poner pie firme y garantizar el cumplimiento del Protocolo ILE en todos los ámbitos de salud que corresponde”, explica Lourdes sobre la situación que viven en Chaco.




6Chaqueña.- adj. Natural del Chaco, provincia argentina. U. t. c. s.
https://dle.rae.es




      Católicas por el Derecho a Decidir se define como un movimiento autónomo de personas católicas comprometidas con la defensa de los derechos de las mujeres, especialmente los que se refieren a la sexualidad y a la reproducción. “La Iglesia Católica, mediante su jerarquía, transmite e impone un modelo de sexualidad heterosexual y centrado en la familia, condiciona y disciplina a las mujeres y les llena a las mujeres de valores que hegemonizan el patriarcado: pureza, sacrificio, postergación”, expresa Lourdes. Pero también cree que otra iglesia es posible. “Quiero una Iglesia que rescate nuestro rol, que jerarquice nuestras voces, que nos permita decidir sobre nuestras sexualidades en un orden moral liberador. Una ley que despenalice y legalice el aborto no obliga a nadie a recurrir a esta práctica, sino que pone en cabeza del Estado la obligación de proveer salud de calidad, sin poner en riesgo la vida de una mujer, respetando su autonomía. Quienes profesan la religión católica, cristiana u otras deben entender que el aborto es una práctica que se realiza a pesar de las prohibiciones legales y religiosas. Esta prohibición solo profundiza las desigualdades sociales entre quienes pueden acceder a un aborto de calidad y quienes solo pueden acceder a prácticas peligrosas. Por eso la legalización del aborto es una cuestión de derechos humanos, de salud pública y de justicia social”.




Foto: Dana Cartannilica

      Por otra parte, también los varones trans, lxs lesbianas y bisexuales, las personas intersex con útero y las personas no binarias tienen capacidad de gestar y abortan. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2008 Thomas Beatie se convirtió en el primer hombre trans embarazado en el mundo. Además, como expresan las periodistas Micaela Robles y Agustina Ramos en una nota sobre el tema publicada en el medio Filonews, un año después de la sanción de la Ley de Identidad de Género en Argentina, Alexis Taborda fue el primer varón trans argentino en tener una hija a la que nombró Génesis Evangelina. En esta nota, cinco activistas trans y no binaries hablan sobre la importancia de pensar la lucha por el aborto legal por fuera de la heterocisnormatividad. Así es como el activista trans, formador en ESI y asesor de la Comisión de Mujeres y Diversidad de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, Ese Montenegro, afirma: “Si estoy en un vínculo con una mujer travesti o trans, mis posibilidades de requerir un aborto son las mismas de cualquier mujer heterosexual. Ahora eso es inimaginable; de eso no se habla, el tema está completamente invisibilizado”. Por esto, afirman las periodistas de Filonews, “pensar al aborto solo en clave cisgénero y heteronormativo es una forma de violencia”.



Fin de fiesta

      Después de 12 horas de debate, las plazas de distintos puntos del país continúan atestadas de gente. En alguna esquina, un fuego se extingue lentamente. Cada unx con su mate, por precaución. Varios grupos de amigxs se instalaron con reposeras porque sabían que la jornada sería extensa. Otrxs vinieron con bolsas de dormir. Pero la mayoría sigue expectante, multitud atenta de ojos abiertos a la pantalla que muestra el “poroteo” final. A las 4:12 am, Cristina Fernández de Kirchner lo anuncia. La Interrupción Voluntaria del Embarazo es ley en Argentina por 38 votos a favor, 29 en contra y 1 abstención. Las olas verdes comienzan a salpicar hacia todos lados. Los pañuelos se levantan, bien alto. A mi lado, una excompañera del colegio, otro reencuentro que agradecer al feminismo, llora de emoción. Sus amigas la abrazan: “Es ley, amiga, es ley”.

      La reparación es histórica. Por nuestras madres, nuestras abuelas, y también por nuestrxs amigxs. Pero como dice Mavi Mateu, esta ley no es un punto de llegada. “Legalizar el aborto, garantizar los derechos de las personas con capacidad de gestar, el derecho a la salud y a las políticas de salud sexual reproductiva y no reproductiva, es darnos algo más de libertad. Es la base. Esta ley es el punto de partida. Entendemos el aborto como lo primero que necesitamos para poder construir otro tipo de sociedad”.

      Desde la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito saben que deberán acompañar la reglamentación y hacer un seguimiento de la implementación de la ley para garantizar que llegue a todos los territorios del país. “Creo que la campaña va a seguir jugando el rol de garante de ese hecho y lo que queda es seguir discutiendo. Como feminista, creo que tenemos que empezar a pensar otras estrategias y debates para pensar qué fue lo negativo y positivo de este proceso, y sobre todo, cuáles fueron las trabas que las instituciones, el Estado y los medios nos fueron poniendo en estos años”, comenta Mavi.

      Por su parte, Nina cree que es posible que la Campaña deba reformularse. Aunque se resiste a hablar de “futurología”, admite que ahora viene un tiempo en el que se va a tener que garantizar que la ley se aplique de manera correcta, que solucione problemas y que se respete el espíritu del proyecto. Y advierte: “No nos olvidemos de que los sectores conservadores van a querer boicotear. Nosotras iremos viendo, a medida que ocurra, de qué manera vamos a ir respondiendo. Si bien el proyecto de ley dice que el aborto es obligatorio para todo el país, puede ser que algunas provincias no lo respeten, tendremos que estar atentas y actuar cuando sea necesaria”.

      Mientras tanto, a celebrar. Esta mañana, América Latina es un poco más libre.



Bibliografía consultada

      Barrancos, Dora. (2018). La ley abortada: notas sobre el debate de la interrupción voluntaria del embarazo. En Salud Colectiva, 14(3), 373-376. DOI: 10.18294/sc.2018.2025

      Belluci, Mabel. (2014). Historia de una desobediencia. Aborto y feminismo. Buenos Aires: Editorial Capital Intelectual.

      Gago, Verónica. (2020 [2019]). La potencia feminista o el deseo de cambiarlo todo. Buenos Aires: Tinta Limón.

      Maffía, Diana. (2006). Aborto no punible: ¿Qué dice la ley argentina? En Susana Checa (comp.) Realidades y coyunturas del aborto. Entre el derecho y la necesidad. Buenos Aires, Paidos, 2006.ISBN 950-12-4537-3

      Maffía, Diana. (2016). Derechos sexuales y reproductivos: algo más que procreación. En Seminario: Género y Derechos Humanos. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires (FFyL, UBA). En línea: http://dianamaffia.com.ar/



Entrevistas realizadas para esta nota (en orden de aparición)

  • ● Nina Brugo, abogada, militante feminista y una de las redactoras del proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito que se formó en 2005.
  • ● Mavi Mateu, militante feminista y parte de la comisión de autocuidado en la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
  • ● Lourdes Polo Budzovsky, co-coordinadora de Jóvenes Católicas por el Derecho a Decidir Argentina.


Otras fuentes consultadas

Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. En línea: http://www.abortolegal.com.ar/

Católicas por el Derecho a Decidir. En línea: http://catolicas.org.ar/

Informe La criminalización por aborto y otros eventos obstétricos en la Argentina, Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). En línea: https://www.cels.org.ar/

Ministerio de Salud de la Nación. En línea: https://www.argentina.gob.ar/

Organización Mundial de la Salud. En línea: https://www.who.int/es

Socorristas en Red Argentina. En línea: https://socorristasenred.org

“A medio camino para la legalización del aborto en Argentina”, (11.12.2020). Disponible en www.vice.com/es

“Es ahora, Senado”, El Cohete en la Luna (27.12.2020). Disponible en www.elcohetealaluna.com

“Los pibes trans y las personas no binarias también abortan”, Filonews (28.12.2020). Disponible en www.filo.news



Biografía de Alejandra Zani

      Alejandra Zani es Lic. en Cs. de la Comunicación (UBA), Mg. en Periodismo por la Universidad CEU-SAN Pablo de Madrid en colaboración con el diario El Mundo (beca Fundación Carolina) y actualmente es becaria doctoral en Estudios de Género (CONICET/UBA).

      Publicó los poemarios Justo antes de olvidar mi nombre (Elemento Disruptivo, 2018) y El cero es un número natural (Concreto, 2020). Cofundó el medio digital La Primera Piedra donde dirigió la sección de Cultura (2014-2017) y colaboró en numerosos medios nacionales e internacionales. Recibió las siguientes distinciones: premio a la Convocatoria Epistolar otorgado por el Centro Cultural Recoleta; primer premio en el concurso de ensayos Premio Estímulo CBC, UBA; segundo premio en el Concurso de Cuentos de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba. Participó en numerosas lecturas de poesía y moderó la charla “Malcriadxs: los modelos de conducta de lxs artistas queer contemporánxs” en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (2019) y en la Feria del libro Feminista (2019).

      Forma parte de los grupos de investigación UBACyT 2020/2021: “Discursos y prácticas en/desde las Políticas Públicas en la Argentina reciente. Estudios de intervención/investigación con perspectiva de género(s) y feminismo(s)” dirigido por la Dra. Marcela País Andrade, CONICET/UBA y del área de género en las artes y las humanidades coordinado por la Dra. Helena López, del Latin American Interdisciplinary Gender Network (UNAM/Universidad de Yale).

      Coordinó numerosos talleres de lectura y escritura y dio clases en Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y Universidad Nacional de Moreno (UNM). Actualmente es docente en el posgrado Escrituras: creatividad humana y comunicación (FLACSO).